La ciudad se transforma en cuanto la luz abandona los cerros orientales. Lo que en horas diurnas es prisa y neblina, en la noche es fuego emocional. En el centro del espectáculo nocturno vibra un ritual de miradas y https://marcaune439841.blogdigy.com/el-lenguaje-de-la-seducción-en-la-capital-63665377